lunes, 26 de noviembre de 2012

No aprendí del río
no aprendí de tu risa
no aprendí de relojes 
no aprendí a esperar
no aprendí del apuro
no aprendí de las ansias
no del jazmín
no de la rosa
no del cielo
no del sexo
no de mis muertes
no aprendí más que a matar
no aprendí del fuego
no aprendí del hambre
no aprendí del camino
no aprendí a dejar el adiós
no aprendí de sus partos
no aprendí de las tripas
no aprendí de las tropas
no aprendí del trompo
no aprendí del boomerang
no aprendí del calor
no del miedo
no del riesgo
no de la libertad que no existe
no de la fiesta de fin de año
no de los ataques psicóticos
no de los fármacos
no del arroz al fuego
no del habla, del ancla, del alba
no aprendí absolutamente nada del sol
Sólo  de la lluvia, a caer, como jugo en un mantel de cumpleaños.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Marrón

Ni ésto, ni aquello, ni aquí nada deja de pasar
no pasa porque lo que pasa se va
y ésto no se va, ni en vos, ni en mí.
No se va, porque no tiene que irse
lo que se va, deja de ser eterno
lo eterno existe tan poco que deja
lo para siempre.
Para siempre es tan poco que deja
deja de ser.
Entonces, soy sin para siempre
porque para siempre no es.
Soy por que digo que soy todo ésto
que no es tuyo
que no es tuyo ni
tu madre que quiere
ser mi madre por compromiso
ni que te quiero porque por un te
te poseo y en el poseerte dejo que seas
y ojalá seas siempre, porque que seas es tan carnaval
con los brillos y las bombuchas y los pomos de espuma
y esa risa y esa rumba.

y esa risa y esa rumba y ese calor.

lunes, 8 de octubre de 2012

Zapato frío.

El eructo de las lentejas de ayer te da miedo
tanto que te haces pis en la cama
te meás hasta los tobillos. 
Amarillas tu piernas quedan seis días
por tu miedo a la lluvia.
Los ojos se me agrandan cuando me mirás
tanto que se salen de mi cabeza sumergidos en mocos,
la naríz desaparece, mi boca tiene pus.
Y me tenés miedo. 
A tu mamá le tenés miedo.
Pobre señora que sólo quería cocinar mondongo para vos,
con velas y vinos. 
Le tenés al vino miedo. 
Hasta gritás con el ruido de tus pedos.
Le tenés miedo a las sábanas.
No existen los monstruos, decís.
Y se te retuercen las tripas cuando 
en medio de la habitación con las luces apagadas, 
pisás uno de tus zapatos.
Tu mayor miedo
tu mayor
tú. 

sábado, 6 de octubre de 2012

Hollín

Es que ando mojada, (sí, mojada). Por los charcos, por el sexo, por el shampoo, por las babas, por los platos.
Nada se seca con toallas aquí/aquí(aquí). Allí.
Hollín. Soy las altas cumbres de la ciudad.

Si me ahueco es para llenarme.
Si me ahueco es para inundarme.