sábado, 10 de noviembre de 2012

Marrón

Ni ésto, ni aquello, ni aquí nada deja de pasar
no pasa porque lo que pasa se va
y ésto no se va, ni en vos, ni en mí.
No se va, porque no tiene que irse
lo que se va, deja de ser eterno
lo eterno existe tan poco que deja
lo para siempre.
Para siempre es tan poco que deja
deja de ser.
Entonces, soy sin para siempre
porque para siempre no es.
Soy por que digo que soy todo ésto
que no es tuyo
que no es tuyo ni
tu madre que quiere
ser mi madre por compromiso
ni que te quiero porque por un te
te poseo y en el poseerte dejo que seas
y ojalá seas siempre, porque que seas es tan carnaval
con los brillos y las bombuchas y los pomos de espuma
y esa risa y esa rumba.

y esa risa y esa rumba y ese calor.

lunes, 8 de octubre de 2012

Zapato frío.

El eructo de las lentejas de ayer te da miedo
tanto que te haces pis en la cama
te meás hasta los tobillos. 
Amarillas tu piernas quedan seis días
por tu miedo a la lluvia.
Los ojos se me agrandan cuando me mirás
tanto que se salen de mi cabeza sumergidos en mocos,
la naríz desaparece, mi boca tiene pus.
Y me tenés miedo. 
A tu mamá le tenés miedo.
Pobre señora que sólo quería cocinar mondongo para vos,
con velas y vinos. 
Le tenés al vino miedo. 
Hasta gritás con el ruido de tus pedos.
Le tenés miedo a las sábanas.
No existen los monstruos, decís.
Y se te retuercen las tripas cuando 
en medio de la habitación con las luces apagadas, 
pisás uno de tus zapatos.
Tu mayor miedo
tu mayor
tú. 

sábado, 6 de octubre de 2012

Hollín

Es que ando mojada, (sí, mojada). Por los charcos, por el sexo, por el shampoo, por las babas, por los platos.
Nada se seca con toallas aquí/aquí(aquí). Allí.
Hollín. Soy las altas cumbres de la ciudad.

Si me ahueco es para llenarme.
Si me ahueco es para inundarme.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Cúbito

Por ejemplo, en todos los rincones, donde decía miedo, leía cielo;
donde decía fuego, leía cielo;
donde decía  cuerpo, leía cielo;
donde decía mareo, leía cielo;
donde decía ciego, leía cielo;
donde decía cielo, me retorcía las vísceras rayando en el techo  ciego ciego ciego.